Toca.
La burbuja de Flow vive encima de todo. Toca para empezar; si mantienes pulsado, graba solo mientras tengas el dedo.
dictado por voz para Android · burbuja + teclado
No es el dictado de Google ni nada que se le parezca. Flowlet pone una burbuja encima de cualquier app: la tocas, hablas y tu frase aparece justo en el campo donde estabas escribiendo.
La burbuja de Flow vive encima de todo. Toca para empezar; si mantienes pulsado, graba solo mientras tengas el dedo.
La boca de Flow se convierte en tu onda de voz, en vivo. Toca otra vez cuando termines.
La frase entra donde esté el cursor. Sin portapapeles, sin cambiar de app, sin ir y venir al grabador.
Una app pequeña que hace una cosa. Lo que importa está en los detalles: entra por encima de lo que sea, deja el texto donde estabas escribiendo y te enseña lo que cuesta cada dictado.
Flow es el botón. Boca cerrada en reposo; mientras dictas, se abre como tu onda de voz, sílaba a sílaba.
Cada dictado cuesta una fracción de céntimo y ahí lo ves, con su coste real.
1 crédito = 1 dictado de hasta 60 segundos (+1 por minuto extra). No caducan. Compra única, sin renovaciones.
La bienvenida se activa una vez por persona. Los packs se compran dentro de la app con Google Play. En cuanto Flowlet aterrice en Play Store lo enlazamos aquí.
Sí. Sale cifrado, se transcribe en un servidor y se descarta en cuanto sale el texto. Es la diferencia entre atinar y fallar: el dictado en la nube es mucho mejor que cualquier cosa que quepa en el móvil.
Solo para pegar el texto en el campo que tengas activo. No leemos lo que escribes. Si no te convence, usa el teclado Fluye y te ahorras el permiso.
La app te avisa antes de quedarte a cero. Recargas en dos toques o dejas pasar el tiempo: los créditos no caducan y tu historial sigue ahí.
Sobre $0.0004 por dictado. Por eso el historial te enseña el coste de cada uno: somos de los que enseñan la factura.
Algunos editores a medida hacen raro. En esos casos tienes el teclado Fluye, que entra por donde entra cualquier teclado.